Elaborar un zumo 100 % fruta sin concentrado requiere cuidado, tiempo y compromiso. En Tropicana, cada paso del proceso está pensado para preservar el sabor natural de la naranja.
Utilizamos únicamente naranjas cultivadas en plantaciones seleccionadas de Brasil y Florida, regiones que combinan el clima ideal y suelos fértiles.
Nuestros árboles se plantan sin fertilizantes artificiales ni riego forzado. Las plántulas crecen de forma natural antes de ser trasplantadas al huerto definitivo.
Trabajamos con productores locales con décadas de experiencia. Su conocimiento asegura una cosecha óptima y una fruta de calidad superior.
Los naranjos tardan 7 años en madurar. Este tiempo es esencial para obtener naranjas jugosas y llenas de sabor.
Cada naranja permanece en el árbol hasta recibir al menos 1 000 horas de sol, lo que garantiza su dulzura y su aroma natural.
La fruta se recoge en su punto exacto de madurez, logrando el equilibrio ideal entre dulzor y acidez.
Antes del prensado, cada naranja pasa por un control exhaustivo (tamaño, color, textura, ombligo). Solo las mejores se transforman en zumo Tropicana.
Dentro de las 48 horas posteriores a la cosecha, extraemos el jugo únicamente de la pulpa, evitando partes amargas como la piel. Luego aplicamos una pasteurización rápida que conserva el sabor fresco, como recién exprimido.
El resultado es un zumo vibrante, natural y equilibrado, fiel al sabor de la naranja original. Así es como Tropicana ofrece una experiencia única, en cada vaso.